domingo, 27 de diciembre de 2015

El despertar

Me pregunto si alguien lee estos escritos. Quizás sí, quizás no. Quizás alguien quiera hacer un estudio de psicología, pero lo importante es poder pasar el duelo de perder a mi madre.
Antes de este acontecimiento, no entraba mucho a internet, pero la perdida de una madre, permite ver la vida de una forma diferente, posiblemente al enfrentarte a ti mismo como ser vivo y plantear la relación entre vida y muerte.
La cultura occidental no ayuda a las personas a tener un balance entre su alma y la tierra. Se ve la muerte como un acontecimiento inevitable y que se debe aceptar.
Hoy me levante y hable con mi madre de lo que tenía que hacer y como lo haría. En mi mente sabía lo que me diría.
Durante el día he llorado y gritado 4 veces, por lo menos voy disminuyendo, quizás porque estoy cansado.
Sólo descanso cuando escribo, cuando trabajo o cuando duermo.
Siento que una enorme bota me presiona.
Tengo que cumplir con trabajos de mi actividad profesional, debo ordenar la casa, debo ver la comida, debo tratar con mi padre.
Me queda vender el auto mañana. Es curioso, se que es lo mejor, porque yo no manejo en años, mi padre tiene 74 años y no maneja. Quién maneja es mi madre. Me alegra que siempre pudo tener el autos que le permitieron ir donde quería.
Le hablo dándole explicaciones de porque debo venderlo, a fin de que no se enoje. Qué locura, no.
Sé que hay una parte de mi cerebro que piensa que todavía está en este tiempo y espacio.
Al ir a la feria y ver toda la gente, pienso que sería hermoso crear una sociedad donde cada uno se preocupar y respetara a los demás, por otro lado que no perdieran tiempo discutiendo, cada instante en este espacio y tiempo es importante, no vale la pena, es muy triste.
El mundo va más rápido de lo que voy yo. Me dicen que me dé tiempo, pero el tiempo no me da vida.
Analice de manera muy consiente porque lloro, de donde proviene mi dolor, con el fin de explicárselo a un profesional y me pueda ayudar a superar este dolor.
Quizás se sientan identificados:
1.- No volver a verla físicamente, tocarla físicamente, escuchar su voz en este tiempo y espacio.
2.- ¿Dónde está? ¿Cómo está? Siempre fui su guardián y protector, esa es mi esencia, esa es mi alma, por lo cual mi preocupación y protección sobrepasa a la muerte.
3.- ¿Por qué no me manda una señal que me permita saber que esta bién y que me acompaña en todo momento siendo feliz por mí?
4.- Un increíble miedo a la soledad.
5.- El no poder cumplir las promesas que le hice.
Desglosando cada una, tengo lo siguiente:
1.- Pensar que ella me ve y me toca, pero no la puedo sentir. Le hablo y le digo que la amo, por lo cual mantenemos la relación, pero de manera más espiritual y de amor puro.
2.- Voy a buscar una psíquica que me pueda ayudar. Sé que hay gente que abusa de los demás, se aprovecha del dolor, pero eso no significa que hay gente que tiene un don más desarrollado y que efectivamente puede percibir la energía de las almas.
3.- Esta ayuda me permitirá seguir adelante, entender mejor el mundo y mis creencias.
4.- Tengo 42 años, no soy un adonis con músculos, pero tengo un alma tan grande y poderosa que tiene mucho amor y que puede hacer feliz a otras almas. Desafortunadamente quisiera poder tener hijos, lo cual es difícil porque las mujeres más jóvenes prefieren hombre más jóvenes.
No es malo, es natural. Una mujer desea formar una familia con un compañero fiel, gentil, protector y que este para ella y sus hijos, pero piensa que siendo más joven no tendrá que cuidarlo o que tendrá más vida para estar con ella y con los hijos.
He aprendido que eso no es así, no importa la edad, lo que importa es la esencia de ese hombre.
5.- En este punto es lo mismo, el miedo de decepcionar al ser que uno más ama.

Un nuevo día esta pasando. Me dedicare a ver el trabajo y ver números de tratamientos para pedir hora en estos días, además de la psíquica.
Por lo menos trataré de no llorar y sufrir hoy en la tarde.

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