domingo, 8 de mayo de 2016

En el día de la madre

En este día donde se celebra a las mamitas de todo el mundo, es mi regalo a mi querida madre escribir esta entrada nueva para dedicarle un hermoso día y entregarle todo mi amor.

Que maravilloso sería el mundo si todos los seres humanos tuviesen la dicha de poder contar con madres tan excepcionales como la mía. Todos aquellos que se han separado de sus madres, ya sea antes o después espero que lean esta entrada para apoyarlos y compartir por lo que están pasando.

Una madre, una verdadera madre, lo es siempre, no sólo en este plano sino en el otro. Uno de los desafíos al pasar por el duelo es enfrentar las fiestas que antes daban gran alegría. No es fácil, pero tienes que tener siempre presente que ese ser tan preciado, desea que estemos bien y que sigamos aprendiendo y disfrutando la vida en este plano. Siempre va a estar con nosotros acompañandonos a pesar que no podamos verla.

Sólo una madre puede entregar un amor incondicional, viendo en su hijo un ser excepcional y único, capaz de ser fuerte y sobre llevar las pruebas que nos toca enfrentar en esta plano. El amor que nos entrega es incondicional y está orgullosa de nosotros, no por lo que hacemos, tan sólo porque somos su hijo.

El amor de un hijo por su madre es un aspecto que nos define en nuestras acciones. Traten de recordar el amor y el cariño de sus madres. Si todos lo tuviésemos presente, el mundo sería un lugar mejor. No dejemos que la vida nos haga olvidar quiénes somos y de dónde venimos.

Ese ser amado es quien nos conecta con lo que fuimos, somos y seremos. Hónrenlas, enorgullézcanse cada día de sentir el amor de su ser amado, aunque no la puedan ver o percibir con sus sentidos. Ella siempre está a nuestro lado, nos cuida, nos observa, se siente feliz por nosotros y su amor nos da la fuerza para continuar.

Celebren todas las fechas, hablen con ella, no la olviden; y siempre tengan presente que ella está a nuestro lado y será el primer ser que estará hay cuando partamos y podamos volver a verla en el mismo plano.

Entreguen el mismo amor a sus hijos. Si tiene la suerte de tener hijos nunca olviden que la palabra madre en la boca de un hijo es el nombre de Dios. Sólo un ser tan fuerte puede criar a seres tan fuertes para seguir viviendo en el mundo.

En este día y todos los días le deseo con todo mi amor a mi madre y a todas las madres que están o no en este plano, la mayor felicidad y amor porque somos lo mejor de ellas.

Dedicado a mi hermosa madre: Aida Virginia Concha Sabioncello. 24 de Enero del 1948 al 19 de Diciembre del 2015. Con todo mi amor y agradecimiento por tener la suerte de que seas mi madre.

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