Antes de empezar mi labor profesional en Marzo, he decidido colocar una
última entrada, lo cual no quiere decir que no escriba más, pero creo que será
en algún tiempo más, quizás para el día de las madres.
En este camino que todos recorremos al perder a un ser amado he leído mucha
gente que a pesar de años siguen sintiendo el mismo dolor de la pérdida de sus
seres queridos. A todos ellos que puedan leer este blog les diré que la pena o
tristeza no desaparece, sólo aprendes a vivir con esta, pero ten presente que
es una tristeza por no poder interactuar en este plano con tú ser amado.
Desconozco que religión puedas tener, pero el alma humano es inmortal, la
vida no acaba con aquello que, de forma inocente, llamamos muerte.
La muerte es una forma de trascender, es sólo una transición a un plano
diferente cuya frecuencia es muy alta para poder verlo.
Hay quienes creen que no hay nada, pero si fuera así, sino no hay nada
después de esta vida, nuestra existencia no tiene sentido ni el amor, ni la
comprensión, ni la generosidad, ni nada de lo que te define como humano. El
sólo hecho de poder entender estas emociones y sentimientos, ya es una prueba
que tienes un alma.
Ese ser que no está contigo en este plano, sigue contigo, no se desaparece, está
en paz y feliz. Piensa que la mayor felicidad que hay es estar con los seres
queridos, por lo cual te observa, te escucha, te ama. Esto no quiere decir que
no esté donde debe estar, ni que este evolucionando.
Nuestra limitada cultura no integra ni nos enseña sobre la muerte. Busca,
investiga, abre tú mente a cosas que quizás no habías visto antes. No es fácil
porque hay muchos exceptivos. Para esas personas recuerda lo que le dijo la
Navidad presente, en el cuento de navidad, "tened cuidado con la
ignorancia que es la perdición de la humanidad"
Al terminar sólo te puedo desear lo mejor en este viaje, no importa lo que
pase, esa persona está contigo, es real, no es una locura, en algún momento
estarán juntos en el mismo plano, pero ellos quien que sepas que están ahí para
ti, ya que el amor es eterno, que la mayor dicha es estar contigo y que sigas
creciendo y hagas lo correcto, para que puedas estar junto a ese ser amado.
La vida es así, suena simple, pero si logras entender que significa, podrás
ver que lo que te pasa tiene una razón de ser y es un viaje de pruebas y
aprendizajes.
Nuestros seres amados están bien, son felices, reza por ellos, háblales, recuérdalos,
intégralos a tú familia, cuanta su historia, su vida, porque existen como tú
existes.
Soy un ser humano, al igual que tú y espero haberte ayudado a través de este
blog.
Dedicado a mi querida madre: Aida Virginia Concha Sabioncello (24 de
Enero 1948 – 19 de Diciembre 2015) la luz de mi vida, mi pequeña pucca, mi
niña.
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