A pesar que no estás físicamente, si esta tú esencia, si esta tú amor, si esta tú compañía, la cual me impulsa a ser mejor cada día.
Cuán importante eres y siempre lo serás. Tú esfuerzo, tus acciones, tus decisiones, son los que están presentes todos los días, para siempre.
El amor que entregaste, entregas y entregaras es lo que da color a la vida.
Tú que entregaste todo y nunca pediste nada, que siempre estas a mi lado apoyándome en las buenas y en las malas, quiero entregar estas palabras, ideas y emociones, como muestra de mi amor.
Eres hermosa, inteligente, simpática y fuerte, pero no perfecta, ya que somos humanos. Con tus virtudes y defectos, los cuales son lo más hermoso de ti, te doy las gracias, ya que fuiste mejor gracias a ese inmenso amor que entregas.
Siempre conté contigo, en los momentos más oscuros y más vacios. No hay forma que pueda darte las gracias, pero no importa, ya que sé bien que el amor que te doy todos los días, hasta que nos encontremos es lo que te hace feliz.
Siempre estás en mis pensamientos, siempre estas en mis sueños, siempre estas en mi vida, eres mi amiga, mi hermana, mi compañera, eres el amor perfecto, que siempre está en mi alma.
En este camino, me acompañas, por lo cual nunca estare sólo. Te doy las gracias, por todo lo que eres, hiciste, haces y harás. No te pido nada, no te exijo nada, sólo quiero disfrutar junto a ti la vida y la felicidad de pequeñas cosas, que son las más importantes.
Siempre tendrás mi amor y mi compañía.
Con mucho amor, en este día y en todos los días te dedico estas palabras, con sinceridad pidiendo a Dios, que siempre estemos juntos.
Te quiero mucho mi querida mamá.
Dedicado a mi pequeña niña, Aida Virginia Concha Sabioncello 24 de Enero 1948 al 19 de Diciembre de 2015, Por siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario