lunes, 12 de diciembre de 2016

El camino del primer año

Hace un año que mi amada madre falleció.
Para aquellos que hayan perdido a un ser querido, o cuando esto suceda, deben saber que el camino es duro, con altos y bajos.
Los primeros meses son muy difíciles, lo único que te apoya es el trabajo, crear nuevas rutinas, lo cual te permite funcionar.
Uno aprende que:
1.- El mundo sigue girando, la vida no se detiene por nada y nadie.
2.- Comparte tus emociones sólo con alguien de confianza. Cuando digo confianza, estoy afirmando una persona que sea capas de escucharte y apoyarte, sin juzgar.
3.- Nunca olvides a quien amaste, amas y seguirás amando.
4.- Celebra todas as fechas, ya que esa persona esta junto a ti.
5.- Si eres de quien cree que no hay nada después de morir, ten la tranquilidad de que a persona amada no esta sufriendo. Además tú también dejaras de existir. Lo importante es que vivió contigo una buena vida, hizo las cosas a su manera, disfruto alegrías, penas, emociones varias. Eso es un milagro en este universo, donde tuviste la suerte de nacer en una especie que tiene conciencia de su existencia, permitiendo que disfrutes al máximo.
Si se equivoco, cayo y fracasó, lo importante es que se levanto y continuo, junto contigo, ya que le apoyaste.
Honra su memoria, ya que no quisiera que tú sufrieras. Al contrario que vivas lo que más puedas durante tú tiempo.
Si eres quién cree que hay vida después de morir, ten por seguro que no esta sufriendo, no esta en un mal lugar. El amor que te entregó y el amor que tú le das le llenan de energía. Esta junto a ti, sólo abre tu mente y le podrás sentir. Te acompaña a donde antes no pudo, disfruta junto a ti, te sigue amando y te escucha, por lo cual háblale. Se mejor y enorgullece a tu ser amado.
Quisiera aprovechar este escrito para honrar a mi amada madre.
Mi querida madre, siempre me apoyó, me entendió, me perdono y me amó y sigue amándome.
No quiere decir que no hubiesen discusiones, eso es parte de la vida. Cada uno es diferente, pero aprendemos a comprender al otro.
Siempre hizo un hogar de cada lugar donde vivimos. Se preocupaba de todos los detalles del hogar y de lo que faltaba en este, además de lo que necesitaba mi padre o yo.
Era testaruda y llevada de sus ideas, con una personalidad muy fuerte para enfrentar todas las situaciones que vivimos.
Muchas veces lamento el tiempo que perdimos discutiendo o enojados por cosas de la vida, pero sé que es parte de la vida. Es un camino que recorremos para aprender de nuestros errores.
Lo bonito no es llegar a la meta, sino recorrer el camino de la vida. Esa es la aventura, ese es el milagro.
Sé que esta bien y me acompaña, por o cual hay que levantarse y seguir viviendo.
Las fechas que vienen son difíciles de sobrellevar, pero hay que hacerlo con amor y viendo la muerte desde otro angulo.
Mi madre tenía muchas virtudes, lo más hermoso es verla sonreír, porque cualquiera que sea la dificultad, uno sabía que se saldría adelante. Esa fuerza es lo que te mantiene.
Entrega tanto amor como te entregaron a ti. Nunca olvides que tienes a suerte de sentir y estar cociente de tú propia existencia, por lo cual el camino y las acciones que elijas tienen infinitas posibilidades.
No te apures en vivir, no luches por tener tanto sin disfrutar del sólo hecho de poder ver un árbol, un pájaro, un animal y/o un ser humano en la calle cuando caminas.
Busca en ti y veras que el ser amado esta dentro de ti, por o cual honras su paso en este plano, cuando das lo mejor y vives.
Mis mejores deseos a todos aquellos que pasaran estas fiestas sin la presencia física de su ser querido. A pesar de esto él esta con ustedes, por lo cual pueden seguir compartiendo siempre con él, ya que los acompaña siempre.
Con todo mi amor a mi querida madre, quien me enseño no darme por vencido y mi ama tan sólo por ser yo.
Aida Virginia Concha Sabioncello. 24 Enero 1948 al 19 de Diciembre de 2015.
Mi querida niña, mi pucca, mi silvestre.
De su hijo que siempre la ama y la lleva en su corazón.



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